Veganos contra el mercado: Quienes aún no dimensionan la explotación animal

Luego de que la conocida marca Hellmans anunciara que sacará una mayonesa sin ingredientes de origen animal, muchos veganos no tardaron en dejar ver sus críticas contra esta y otras grandes empresas que comienzan a sacar sus líneas veganas, considerando que lo único que les interesa es generar utilidades y no así los animales, entre otras críticas ideológicas. Lo que intentaré explicar aquí es por qué, como defensores de los animales deberíamos dejar esta postura fuera del activismo, y por qué el mercado es la mejor vía para ayudar a los animales.

Acabar con la explotación animal no depende solamente de nuestras buenas intenciones, depende primero que todo de comprender a qué nos enfrentamos. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas (O.N.U.) para la agricultura y la alimentación se matan en un año a más de 150 mil millones de animales para consumo humano; para dimensionar la inmensidad de esa cifra, podemos estimar que a cada segundo son asesinados 4.700 animales. ¿impresionante cierto? Ahora sabemos lo primero. Nos enfrentamos a una matanza de magnitudes inmensas. Lo segundo que tenemos que saber acerca de la explotación animal es que esta no se sustenta por magia, sino que se sustenta por el consumo de más del 99% de la población mundial, por lo tanto nuestra tarea es convencer a esa inmensa cantidad de gente que deje de financiar la esclavitud de los animales. Por lo tanto podemos deducir de estas dos cosas: por un lado, que nunca podremos acabar con la explotación animal de un día para otro; cualquier método que usemos para combatirla siempre será gradualista. Y por otro lado que para acabar con algo tan inmenso necesitamos llegar de forma eficiente a una gran cantidad de personas. Veámoslo con unos ejemplos: Supongamos que soy un vegano que por mi propio modo de pensar sostengo que no debiésemos consumir productos de grandes empresas o transnacionales porque “se intentan aprovechar del veganismo para no perder clientes”, comprar solo a los pequeños productores, ¿qué sucedería si me apego fervientemente a este principio?, ¿qué impacto he tenido en reducir esos 150 mil millones de animales asesinados?.

Lo que ocurre aquí es que no estaríamos siendo eficientes, nuestra elección de vida no representa las costumbres de la mayoría de la población quienes sustentan la matanza de animales y les estamos ofreciendo lo que para ellos no es una alternativa a considerar, les estamos diciendo que comenzar a dejar de consumir productos animales es “de otro mundo” y lejano a su realidad, de algo tan cotidiano como ir al supermercado, en otras palabras no estamos impactando positivamente en los animales. Podríamos insistir en nuestra postura toda la vida y de este modo satisfacer nuestras creencias e ideales ¿pero así lograremos ayudar a los animales, conociendo la magnitud de su explotación?. Pienso que los problemas que tienen algunos con las “grandes marcas” no son del todo fundamentados, ninguna empresa o marca nos obliga a comprar sus productos, del mismo modo que un carrito de completos veganos se gana nuestro consumo porque su servicio nos parece atractivo o útil, las grandes empresas tienen que hacer lo mismo, en ambos casos son intercambios voluntarios porque las dos partes estiman que lo vale, es un simple intercambio voluntario, ya sea con grandes empresas o pequeños emprendimientos.

comida vegana

Ahora veamos qué podría hacer el mercado para ayudar a los animales. Imaginemos una empresa de comida rápida un día decide que ya no comprará más mayonesa tradicional hecha a base de huevos, sino que ahora por la creciente demanda y calidad del producto comprará la alternativa vegetal. ¿qué sucedería?, resulta que una cantidad considerable de recursos que iban destinados a comprar productos que procedían de la explotación animal, ahora irán a una opción 100% vegetal, afectando en una escala mayor al consumo de productos animales y acercando a una gran cantidad de personas un producto vegano, solo con una decisión. ¿Por qué esta es la vía más efectiva para combatir la explotación animal?, por que es la vía que puede dar resultados proporcionales a la cantidad de mal que hace la explotación animal, las grandes empresas con alternativas veganas tienen los recursos para llegar a grandes masas de consumidores a través de su publicidad y sus puntos de ventas masivos como supermercados. Condenar a las empresas porque “igual producen productos de origen animal” es algo que no tiene mayor sentido práctico, después de todo, la responsabilidad recae en los consumidores, y si potenciamos un buen recibimiento a las opciones veganas, podemos ver cambios a futuro, cambios reales.

Mi intención con este artículo no es sostener que está mal la opción de vida de los veganos que quieren comprar a pequeños productores, mi intención es decirles que promover eso no es lo más efectivo, y que debiesen saber separar esa postura de su activismo por los animales y dejarla para su vida privada. Si realmente queremos que esta pesadilla se acabe algún día, no olviden la cifra, 150 mil millones de individuos que sufrieron a través de toda su vida, si pudieran pedirnos ayuda, de seguro que elegirían la vía que en mayor cantidad les ayudara, nunca los veremos libres de la noche a la mañana, por más que lo soñemos, debemos ir, con la pena que supone, paso a paso, y sobre todo sin ignorar las alternativas que pueden hacer que la tortura de los animales termine lo antes posible

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